jueves, 3 de diciembre de 2015

El mito de la felicidad.

Me extravíe sobre las colinas
buscando el mito que algunas vez 
arrastro el silencio.
¿Dónde hallar la felicidad?
Pues, a ella, también la extravíe,
con un padre que duerme bajo el suelo 
y sus pies bocabajo se muestran sucios. 
Celebro los carnavales en blanco y negro,
las navidades sin luces 
y los lutos sin dolor, ni pena. 

Mortal es el tiempo,
pero inmortal la espera,
he ahí, mis pisadas
sobre el asfalto de una ciudad,
sobre una patria que asesino a mi país,
sobre un barro negro 
en el que solía jugar.
La omnipotencia de aquel dios
que amaestro mi juicio con su espalda,
es ahora, mi cielo.
Retornan los exiliados 
por desgasto de libertad,
maltrato de sonrisas 
pero un vacío de felicidad.

¿Cómo hallar el mito que endeuda nuestras vidas?
Mis ojos llenos tierra
y con los pies empañados,
no consigo el camino 
de vuelta a casa,
tan solo me queda 
inventar la felicidad, otra vez. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario