una profunda donde quepan mis derrotas.
Caven,
y me acostaré con mis triunfos...
... no son muchos.
La vida siempre pareció una flor hermosa,
esas que usan para engalanar a un joven
pero por más flores que tenga
no podrán esconder el hedor del fracaso.
No estoy vivo
pero tampoco muerto.
Ayer vi la ultima noche
acariciar mi pecho.
Ella nunca me hizo un hombre,
y mi llanto se hizo carcajada.
Me podrás ver reír
pero nunca escuchar mi risa.
Caven una tumba
y encuentrenme donde los olvidados cantan,
estaré bajo tierra,
escondiendome de las infames melodías
que hacen muecas a sonrisas.
Caven y caven
lo más profundo que puedan,
porque cuando muera,
me acostaré con mis fracasos
para sentirme vivo, a pesar de no estarlo,
para sentirme errado,
para sentirme un hombre aunque ustedes no lo digan,
para sentir y sentir, como lo hace cualquier ser amado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario