martes, 19 de mayo de 2015

Respuesta.

Escucho voces, más allá del razonamiento,
discuten entre lo correcto y el placer.
Una figura surge del miedo,
ahora duerme dentro de mí
como animal invernando.

Aquellas voces, arden en el fuego eterno del pensamiento
y hacen retorcer el cuerpo en la tranquilidad del silencio.
Debo hallar la manera de callar esas voces.
Las dudas entran y quiebran donde una vez hubo paz,
ahora mi destino me hace cara y  se muere,
mi futuro cojea y sólo mi presente
puede ver el pasado colgar en la sala
con la cuerda tensa, que pronto se romperá.

Escucho una voz muy dentro de mí,
resuena su eco en mis sentimientos,
perdido el miedo en otro lado,
no lo puedo encontrar.
Se muestran las puertas abiertas
que dirigen el camino,
se cierran y se abre
el templo donde los ritos a la sagrada muerte
se pagan con lagrimas que pesan.
Luego de entrar, se aterrorizaran esas voces,
no hallaran lugar en donde abandonen las dudas.

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