miércoles, 27 de mayo de 2015

Castidad.

                                                         
a la memoria de "Viví".
Entre nubes de una borrachera, te logre ver desnuda.
En hermosas praderas del dolor,
estabas ahí;
tu cuerpo siendo el desierto que camine sin perderme,
aquellas arenosas pieles que brillaron en la oscuridad,
tu débil boca, que callo el gemido de las paredes,
aquellos senos que asimilaban mares
fueron los que ahogaron mi lengua.

Tus pieles hechas telas,
rotas al borde de la cama.
¡Pobre de ellas!
Murieron del frío
mientras nuestros cuerpos se convirtieron en lava,
forjaron nuestras almas,
mezclaron nuestras sangres.
Demonios que tientan al pecado,
sólo nosotros, simples humanos
caemos a tal desdicha.
Ahora somos monumentos sobre una cama,
recuerdos sobre un diluvio de dudas,
amargura en los segundos.

Esclavo de tal borrachera,
agonizo en el tiempo,
me revuelco en las heridas
que dejó el placer,
llamo con mi sudor en cada noche;
a tus miembros inútiles,
a tu huesos enlazados,
a la timidez que encierran tus mejillas.
suspiro tras suspiro,
me ahogo en el recuerdo de unas horas.

Entre nubes de una borrachera, te logre ver desnuda,
y anhelo que en alguna vida, pueda escampar  para poder tocarte.

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