jueves, 14 de mayo de 2015

Desorden.

Ver, como las hojas se funden con el viento,
(Imagen sacada de Tumblr.)
ambas sin sentirse,
son llevadas a la lejanía.
Se toman,
el alma traslucida,
con el cuerpo fragil.
Son ahora una,
cuando nunca fueron de nadie.
El moribundo recoge
su conciencia atrapada
entre llamas de papel,
goteros de tinta.

Insomnio que toca  la puerta,
esperar del café que toman los muertos,
desapareces entre días de sosiego.
He de buscarte en las colonias de sombras,
allá dónde no existe el día o la noche,
no se duerme.
El atesorado con su locura, busca
la gloría en plegarías escritas
sobre costales.
¡Llamarlo problema!
A lo que se asemeja a un vicio,
recintenme la cura...
... Del descanso inmortal,
dentro de tierra y plagas,
nuevo polvo de aquella epifanía
y susurrenme con el corazón,
lo que carcome este trasnocho

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