que la noche estaba descompuesta.
En una ratonera,
frente un estadio de fútbol
y una rueda de borrachos.
La misma noche que otorgo la vida,
me la quiere arrebatar;
con su mugre,
con insomnios,
con yonkis,
con amigos.
Mi madre duerme
al borde de una luna
y mi padre, extraviado
en su búsqueda.
extraviado entre las estrellas
y el cosmos.
Nazco de noche,
y vivo entre el día,
pienso morir floreado de luces,
con un silencio citadino
y una o dos veces,
con el verso entre las manos.Desperté al otro día,
con reseca,
un sabor vaginal en mi cuerpo,
una textura nubosa
y un dolor maternal.
Me colocaron Daniel
como nombre,
y me inyectaron sus apellidos
e incluidos, las esperanzas
y sus metas.
A medio camino de la vida,
con los pies sobre la tierra,
dejando un rastro de sangre,
llevo conmigo, el ojo de mi padre
sobre mis espalda,
el abrazo de mi madre en cada mañana,
pero de mí...
aún no llevo nada
más que la negra noche
velandome como un cuervo.
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