La pasada noche
prometiste quererme.
Hoy, la ventana
es un simple cuadro,
y la brisa que golpea de ella
es su pintura.
Hoy, la música
viaja más lento que mis sentidos,
más lento que la oscuridad.
Hoy, dónde la noche
es más negra
y sus estrellas se fueron a correr a otro cielo,
me dices ya no quererme,
que palabras tan crueles,
que ritmo tan frío
y que soberbio aliento
con el que lo dices.
Al parecer uno de esos días
fue tan sólo un sueño viajero,
una de esas oraciones
fue mentira entre las mentiras,
o al parecer,
uno de los dos se ha enamorado
de las mentiras que uno suele soñar.
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