Si la mañana se levanta grisácea,
y el café sufre de hipotermia.
Anda y ve en el espejo
la silueta magnifica de la decadencia.
Una terraplén de sueños
y una hoguera
colorean tu rostro.
Camina en linea recta,
con tus dos pies izquierdos
hasta caer.
Si intentas levantarte
y aquel amargo recuerdo
es más pesado que tu voluntad.
Haz vuelto a triunfar.
Permiteme mostrarte
como el águila caza desde lo más alto;
cayendo en picada.
Debes ser derribado las veces que sea necesaria
para que tu postura esté firme.
Tu mirada ve el horizonte
y lo prende en llamas.
Un fuego,
un ardor,
una flama que viene del corazón
para carbonizar todo
aquel, o aquello
que tan sólo viene a pulsar su mano
contra tu pecho.
Atrevete a fracasar,
como lo hizo Dios,
al crear la primera mujer de la tierra.
Como lo hizo un socialista
prometiendo riquezas a mi pueblo.
Fracasa,
así verás la vital importancia de triunfar en algo
lo cual haz fracaso un montón de veces.
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