viernes, 30 de octubre de 2015

Tres poemas a la luna.

Llora la luna sus lagrimas de hojalata
y lloro yo por ella.
Luna de bronce y plata
¿Cómo haces para ser tan bella?

Se ahogan mis penas en la mar,
y no hay nadie quien les salve.
Pues, se han ahogado mis ganas de amar
por no tener alguien que me ame.

Luna de bronce y plata.
no llores sobre la noche
para que las estrellas y el alba
no te amarguen con reproches.

Son los lobos quien te cantan,
para poder enamorarte,
los hombres que te encantan
ni se atreven a mirarte.

Luna de plata y bronce,
mírame aquí en tu ventana
mis ojos ya no te reconocen
cada vez que te ocultas tras la sabana.

Visto de traje y flores,
cargando siempre una urna.
Me duelen tus opacos colores,
cuando muere la vida diurna.

****

Cubre con su vaho 
mis desconsolado dolor.
Pinta con su halo
un funeral de sueños.
Duerme mi sombra
bajo la cama.
Cierran mis ojos 
el cielo sin piedras.
Alguien se apiadara de ti,
alguien velara por ti
así, como tú lo haces por nosotros.

****

Amanecí más triste 
que la noche sin su luna,
pues anoche me acosté con ella.
Al despertar nadie estaba ahí,
ni ella, ni yo.
Solo una lúgubre yerma
con las cenizas de nuestros cuerpos. 





domingo, 25 de octubre de 2015

Atrevete a fracasar.

Si la mañana se levanta grisácea,
y el café sufre de hipotermia.
Anda y ve en el espejo
la silueta magnifica de la decadencia.
Una terraplén de sueños
y una hoguera
colorean tu rostro.

Camina en linea recta,
con tus dos pies izquierdos
hasta caer.
Si intentas levantarte
y aquel amargo recuerdo
es más pesado que tu voluntad.
Haz vuelto a triunfar.

Permiteme mostrarte
como el águila caza desde lo más alto;
cayendo en picada.
Debes ser derribado las veces que sea necesaria
para que tu postura esté firme.
Tu mirada ve el horizonte
y lo prende en llamas.
Un fuego,
un ardor,
una flama que viene del corazón
para carbonizar todo
aquel, o aquello
que tan sólo viene a pulsar su mano
contra tu pecho.

Atrevete a fracasar,
como lo hizo Dios,
al crear la primera mujer de la tierra.
Como lo hizo un socialista
prometiendo riquezas a mi pueblo.
Fracasa,
así verás la vital importancia de triunfar en algo
lo cual haz fracaso un montón de veces.

martes, 20 de octubre de 2015

Marchan y marchan.

Marchan y marchan,
desgastando sus pies.

Salen de sus cuevas
los ermitaños y gritan
a las desoladas montañas.

Marchan y marchan,
hasta desangrar su cuello.

El sudor y la fiebre.
Una tempestad de voces
corean para espantar 
la pobreza hecha sombra.

Marchan y marchan.
Fatigados ante el emperador de los cielos,
no se rinden,
arrastran de su honor más pesado.

Marchan y marchan,
sobre asfalto,
cuerpos de madera
que un día fueron paja.

Toca los rascacielos 
la ignorancia
y cae tan pesada 
como una pluma.

Abre sus alas el águila,
vuela sobre los caminos
borrando las huellas 
y así perderse 
en las andanzas.

Marcha y marcho,
con miedo en forma de estaca,
clavado en mi pecho.
Desborda la sangre sobre mi cuerpo,
un liquido transparente 
pero con un olor fresco.
Es el renacer del sol y la luna.
La ciudad grita en silencio,
mientras la revuelta se hace mayor.
Corean mis temores
con la voz de un guerrero 
al mañana de mis hijos
y el ayer de mis padres.

domingo, 18 de octubre de 2015

El perro.

La luna se echa a dormir
sobre la densa noche.
Otra raya más para el dalmata,
y sí,
comenzó a rayarse por cada fracaso
para dejar de ser quien es,
así ser un tigre de bengala.
(imagen extraída de google imagenes)

martes, 13 de octubre de 2015

Célibe(stia)

He encerrado a la bestia lujuriosa 
en una jaula de cristal.
Frágil y pulcra,
guarda con seguridad 
a dicha bestia.
Pienso desterrarla 
de su habitad
pero su voz, chillona ante la noche
me despierta del sueño,
atrayendo miedos en forma de polillas
y ellas vuelan, alrededor de mi pecho 
y mi cabeza.

La jaula, frágil y pulcra,
encierra a la bestia
quien ha mezclado mis pecados 
para hacerlo uno solo.
hacerlo necesidad,
hacerlo vida en mi muerte
y la muerte en mi vida.
He visto prostitutas tocando el arpa
tan celestialmente
que pensaría que ellas no mirarían dicha bestia.
Yo estoy maldito
al cargar sobre mí
una quimera creada de mis tentaciones más fuertes
y no poseer el alimento 
que contenga su sed.

He pensado en desterrarme,
irme al olvido de los olvidados,
pero debo llevar conmigo 
a este animal monstruoso.
Nadie le va a querer,
le miraran con el mismo asco que le veo,
lo despreciaran como yo lo hago.
Nadie calmara
la encarnada sed de placer
que contienen su ojos.

Pienso irme al destierro,
al lugar dónde los hombres mueren masacrados 
por fulanas bestias,
pero ven el cielo resplandecer sin un sol,
escuchan de ángeles tocar armónicamente
y tocan su corazón,
para sentir el palpitar de un río
e inhalar vientos de verano.

Llora lagrimas de cristal,
pulcras y frágiles,
mi pobre bestia,
ha llegado la hora de que nuestros caminos 
se separen,
al igual que nosotros.
Tú desciende al infierno que te ha creado
y yo,
al infierno que me ha esperado
con tantas ansias.

Se rompe mi jaula de cristal,
afilada y moribunda,
corta el deseo hasta hacerlo sangrar oro
y crear mares de riquezas
con el cual pagare 
un concierto de prostitutas haciendo sonar el arpa.


viernes, 9 de octubre de 2015

La castidad huyó de casa.

Los hombres promiscuos,
deberán ser castigados
y aunque nadie se atreva,
esconderse bajo el velo de novio
no significa castración.

Las mujeres de faldas,
deben ser condenadas.
Un anillo no ata el cuerpo al hogar.
Alguien deberá servir la mesa
dónde todas las infidelidades se ocultan.

El celibato llora a pie de la montaña,
mientras el sol se esconde en ellas
por vergüenza.
Se escabullen las sombras
sobre la ciudad
y la luna mira desde un hotel.

El pudor golpea sus estómagos
y sus cabezas serán hojas de otoño,
que la fragilidad del viento
llevara al placer.
Un placer asqueroso,
dónde prostitutas se han hartado de trabajar.

Los hombres solteros
y de libertad opaca,
son castigados al desamor
de aquellas mujeres impuras
que la sociedad olvido señalar.


En las manos divinas.

Dios aprieta
(deja moretones,
amarra los nudos en tu garganta,
desemboca la fe
y
parte tu pecho
hasta sangrar la inocencia)
Pero no ahorca.

jueves, 8 de octubre de 2015

Besos bajo la tormenta.

El cielo gris permanece
intacto en nuestros pechos.
La brisa silva las melodías,
y las gotas de la lluvia guardan
un fuerte eco que resuena
noche tras noche.
La ventana se vuelve
el cuadro más triste,
su vidrio empañado
por el vaho de la soledad,
es una obra de arte
que nunca quise pintar.


Entre tus brazos,
estaba mi refugio.
Ahora a la deriva
de esta tormenta,
un tornado de recuerdos
derriba de mí sobre un colchón.
Oleadas de pereza
ahogan en llanto mis peores días.
Soy un damnificado de esta tormenta,
y lucho contra la muerte y sus aliados
para ser el unico sobreviviente de ese
catastrófico amor.