lunes, 30 de marzo de 2015

He perdido, otra vez.

La vida es un juego,
tiene como regla dejarme atrás
cada vez que intento vencer. 

Mi corazón ha recibido puñaladas,
ya no tiene lugar para alguien.
En la vida de otras personas, 
he sido el recuerdo del trofeo
que conmemora el olvido.
En el amor, he tocado tantas veces el fondo
que atravieso mi alma 
con la misma mano que me consuelo.

Todas las leyes que he puesto sobre la mesa,
han derrumbado la ilusión,
he corrido y he sido lento,
tarde mucho en llegar a ti.

¿Alguien puede dejarme ganar? 
Tanta amabilidad,
tanta educación,
no puede caber en un mismo cuerpo.
La ambición de ser siempre el primero
te puede consumir,
pero yo nací sin esa ambición.

Han torcido tantas veces mi mano,
que incluso el silencio se burla de mí,
He caído,
y el suelo me desprecia,
he llorado por derrotas
pero nadie me da de su hombro para aliviarme.

La vida es un juego
y mis reglas echan a perder mi vida.
El amor, 
la risa,
el cariño,
el odio,
los vicios,
las virtudes,
el gozó
Todo es tan natural y fácil,
pero no para mí, 
no para mí en este juego.

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