Su romance pudo comprarle todo el mar,
las huellas sobre su piel fueron la factura.
Ella lo tenía todo.
El océano le cantaba con olas muy calmadas.
Aquella arena fresca,
masajeaba toda herida en su cuerpo.
Él pudo ser rico,
pero vendió sus sueños por amor.
La noche sintió celos,
sus estrellas se volvieron locas,
un agudo grito pudo penetrar la bahía
y un silenció cortaba la brisa
mientras la luna decía "Ssshhh".
No hay preocupación,
dentro de un mar lleno de peces.
El cuerpo de su novia flota
y la muerte dice "ssshh"
llevándosela como un abrazo,
libres las aguas, sin salvavidas a su lado,
él podía ahogarse otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario