Tengo un problema atravesado en el pecho,me desgarra poco a poco
y usa mis costillas como su celda.
Tal vez, mi problema es
que tengo un corazón ciego
que se enamora de personas que no pueden verme.
Quizás sea, que me aferro
a las cosas que no tienen importancia alguna.
¡Me he aferrado a la vida!
Quisiera soltarme de ella.
Tengo un problema
que florece en un cuerpo putrefacto y joven.
Un sueño perdido en el horizonte de la noche estrellada.
Mi problema pude ser
un cigarrillo con sabor a consuelo,
unas cuantas copas de vino
que extrañamente sueltan a un hombre salvaje.
Tal vez, sea el hogar donde posan mis dolores.
Amarga y arrugada cama de verano.
Dime ¿Cuándo el invierno durmió conmigo?
Ya olvide la ultima vez que sentí calor
sobre trances de sueño.
Tengo un problema y no le encuentro solución,
tal vez se encuentre en el otro mundo,
esperando por mí,
esperando en un banco callejero
donde los azulejos cantan desafinado.
Mi problema, tal vez sea ese viejo amor,
encerrado en el frenesí de la infancia.
Tal vez sea aquel horrendo olvido
que le pude otorgar a Dios.
Él ahora no me recuerda.
Que suerte aquellos quienes se apiadan de él.
Soy humano, necesito ser escuchado,
tú eres quien recibe mis plegarias.
La pobreza arrebata mis dientes incoloros,
arrebata el maullido de los gatos
y otorga un vacío en el estomago,
dando así, más espacio a las mariposas y gusanos.
¿Quién apagara esa llama resplandeciente sobre mis ojos?
He quemado mi alma en pasiones
que a las lejanías, quemaban como el infierno.
Sólo fueron chispas que incendiaron la cordura.
tengo un problema viviendo en todo mi cuerpo,
no se piensa ir y dejarme hacer lo que quiero.
No he tenido sueño, estando dormido,
no he tenido un amor, estando vivo,
no he tenido ese deseo fugaz, estando desnudo,
ni alegrías, mucho menos sonrisas.
Comienzo a olvidarme de ellas.
No he tenido un problema por un largo tiempo,
he visto que él, es quien me tiene a mí
No hay comentarios:
Publicar un comentario