Recorriendo las calles que ya fueron corridas,
contando los pasos,
el mismo movimiento de pies y cintura,
el abrigo que todos ven al pasar,
las mismas luces que una vez cegaron,
los mismos aromas callejeros,
todo es igual al ayer y el hoy.
El ladrido del perro que cuida su hueso,
la noche taciturna,
su luna y sus estrellas casi borrachas,
el mismo suspiro helado,
la chispa que enciende el fuego,
el mismo que hace arder la punta del cigarrillo,
ese mismo humo que desaparece con los aullidos del viento,
las llaves equivocadas,
la cerradura con el corazón abierto,
la misma puerta que nunca se cierra,
el mismo lugar,
la misma habitación,
los mismos objetos,
todo en su mismo sitio.
La calma que atraganta el sosiego,
el mueble cerca de la ventana,
la televisión con su mismos programas,
el ruido que hacen los autos de afuera,
los minutos que devora el reloj,
el tic tac hostigantes,
el vaso agua a medio servir,
la misma jarra vacía que llora,
la cama donde despierta el sol y sus nubes,
el mismo desaliento de sueño,
la misma incomodidad,
el aire frío en el cuarto,
la misma ganas de mear,
el ultimo pensamiento del día,
pasa a ser repetitivo noches consecutivas,
la misma y singular manera de decir qué,
vuelvo a acostarme solo, otra vez.
domingo, 28 de junio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
Corazón mujeriego.
Tengo dos mujeres besándome el corazón,
haciéndolo ruborizar de tempestad.
Una lo besa con ternura y agrado,
otra, desata mil bestias en mí.
Hay dos mujeres que me acarician el corazón
y adormecen mis latidos,
y cosquillean de él, hasta verlo sonreír.
Embriago a mi corazón con vodka
para que me sea sincero,
para que me diga con quien quedarme.
Hay dos mujeres rompiéndome el corazón,
una me da amor como mares, sin saber nadar.
Otra, lo crema en pasiones.
Son dos mujeres y un sólo corazón.
Veo a dos mujeres haciéndome el amor,
una escarba en mi pecho, buscando algo,
la otra, sólo se mueve y gime, sin buscar nada.
Mi corazón y yo, compartimos la misma mujer,
mi corazón y yo, lloramos por la misma mujer.
Nos decidimos en que ella sea una,
y nosotros seamos dos.
haciéndolo ruborizar de tempestad.
Una lo besa con ternura y agrado,
otra, desata mil bestias en mí.
Hay dos mujeres que me acarician el corazón
y adormecen mis latidos,
y cosquillean de él, hasta verlo sonreír.
Embriago a mi corazón con vodka
para que me sea sincero,
para que me diga con quien quedarme.
Hay dos mujeres rompiéndome el corazón,
una me da amor como mares, sin saber nadar.
Otra, lo crema en pasiones.
Son dos mujeres y un sólo corazón.
Veo a dos mujeres haciéndome el amor,
una escarba en mi pecho, buscando algo,
la otra, sólo se mueve y gime, sin buscar nada.
Mi corazón y yo, compartimos la misma mujer,
mi corazón y yo, lloramos por la misma mujer.
Nos decidimos en que ella sea una,
y nosotros seamos dos.
martes, 16 de junio de 2015
Monogamia.
Cara a cara,
ojos frente sus reflejos.
Tan cerca de arder en uno solo,
nuestros instintos primitivos estallan,
desbordando un fugaz deseo.
Mi cuerpo se encoje,
tú te haces gigantesca
y sostienes mi diminuto cuerpo
en la palma de tu mano,
comienzo a brillar como estrella
con el furor irrelevante de mi pecho.
Me plasmo en cada parte,
volviéndome omnipotente.
Susurro vientos a tu oreja,
siento tibias las piernas,
mis manos se congelas en la atlántida de tu cabellera,
mi pene se vuelve un rayo de luz al entrar en ti.
Nos fundimos en la misma caldera que nacimos,
son tus labios los que besan los míos,
pero sí, es mi lengua quien perpetua la tuya,
el sudor crece hasta hacerse charcos
y da inicio a un resplandor sagrado
sobre nuestras lastimadas pieles.
Inhalamos nuestro aliento,
fornido en la conciencia del ayer.
Fuimos un monumento,
fuimos uno siendo dos,
fuimos bestias sin ser civilizadas,
que luchaban a morir.
Fuimos seres humanos,
antes de dejar el amor en nuestras ropas.
ojos frente sus reflejos.
Tan cerca de arder en uno solo,
nuestros instintos primitivos estallan,
desbordando un fugaz deseo.
Mi cuerpo se encoje,
tú te haces gigantesca
y sostienes mi diminuto cuerpo
en la palma de tu mano,
comienzo a brillar como estrella
con el furor irrelevante de mi pecho.
Me plasmo en cada parte,
volviéndome omnipotente.
Susurro vientos a tu oreja,
siento tibias las piernas,
mis manos se congelas en la atlántida de tu cabellera,
mi pene se vuelve un rayo de luz al entrar en ti.
Nos fundimos en la misma caldera que nacimos,
son tus labios los que besan los míos,
pero sí, es mi lengua quien perpetua la tuya,
el sudor crece hasta hacerse charcos
y da inicio a un resplandor sagrado
sobre nuestras lastimadas pieles.
Inhalamos nuestro aliento,
fornido en la conciencia del ayer.
Fuimos un monumento,
fuimos uno siendo dos,
fuimos bestias sin ser civilizadas,
que luchaban a morir.
Fuimos seres humanos,
antes de dejar el amor en nuestras ropas.
domingo, 7 de junio de 2015
Aprisionado.
Tengo un problema atravesado en el pecho,me desgarra poco a poco
y usa mis costillas como su celda.
Tal vez, mi problema es
que tengo un corazón ciego
que se enamora de personas que no pueden verme.
Quizás sea, que me aferro
a las cosas que no tienen importancia alguna.
¡Me he aferrado a la vida!
Quisiera soltarme de ella.
Tengo un problema
que florece en un cuerpo putrefacto y joven.
Un sueño perdido en el horizonte de la noche estrellada.
Mi problema pude ser
un cigarrillo con sabor a consuelo,
unas cuantas copas de vino
que extrañamente sueltan a un hombre salvaje.
Tal vez, sea el hogar donde posan mis dolores.
Amarga y arrugada cama de verano.
Dime ¿Cuándo el invierno durmió conmigo?
Ya olvide la ultima vez que sentí calor
sobre trances de sueño.
Tengo un problema y no le encuentro solución,
tal vez se encuentre en el otro mundo,
esperando por mí,
esperando en un banco callejero
donde los azulejos cantan desafinado.
Mi problema, tal vez sea ese viejo amor,
encerrado en el frenesí de la infancia.
Tal vez sea aquel horrendo olvido
que le pude otorgar a Dios.
Él ahora no me recuerda.
Que suerte aquellos quienes se apiadan de él.
Soy humano, necesito ser escuchado,
tú eres quien recibe mis plegarias.
La pobreza arrebata mis dientes incoloros,
arrebata el maullido de los gatos
y otorga un vacío en el estomago,
dando así, más espacio a las mariposas y gusanos.
¿Quién apagara esa llama resplandeciente sobre mis ojos?
He quemado mi alma en pasiones
que a las lejanías, quemaban como el infierno.
Sólo fueron chispas que incendiaron la cordura.
tengo un problema viviendo en todo mi cuerpo,
no se piensa ir y dejarme hacer lo que quiero.
No he tenido sueño, estando dormido,
no he tenido un amor, estando vivo,
no he tenido ese deseo fugaz, estando desnudo,
ni alegrías, mucho menos sonrisas.
Comienzo a olvidarme de ellas.
No he tenido un problema por un largo tiempo,
he visto que él, es quien me tiene a mí
jueves, 4 de junio de 2015
Extranjero.
Creí haberte visto
desfigurado cerca del retrato
que guarda el comedor.
Pude imaginarte transitando,
como pensamiento vago en una acera
desolada que solías evitar
pero sólo fue una alusión a demócratas sombras.
Vi tu rostro, escondido en una densa cortina de humo,
pensé que esta vez sí estarías.
Cada cigarrillo y vaso de vodka,
pierde su aroma natural y se perfuma
con aquella fragancia que hervía de tu cuerpo.
Las lamparas de mi cuarto se transforman
en una mística ilusión,
haciendome creer que estas cerca.
No puedo dormir, sí de apagar la luz se trata.
Por mis venas ya no recorre esa sangre divina,
ahora hay nicotina y desesperación.
Comienzo a olvidar tu rostro,
ya las fotografías que reservo de ti,
se han magullado con el polvo.
Entonces cada colilla esfumada y botella vacía,
pierden su figura con naturalidad
haciendo creencia a que estas conmigo.
Mirada borrosa,
ojos en llamas,
vista al plato que sirve mi mamá,
pero sólo fue otro problema
a la hora de digerir esa desolación.
¿Dónde vertieron tus restos?
- En la confusión-
¿Dónde se esconde tu fantasma?
- En mi locura-
Ya la casa, a la que solíamos ir,
se ha convertido en un castillo,
un refugio más para las tristezas.
Logre viajar por toda Inglaterra
y no conseguí a nadie con tu parecido,
me rendí en "The cornerstone" por no hallar
a alguien al que le pueda llamar por tu nombre.
desfigurado cerca del retrato
que guarda el comedor.
Pude imaginarte transitando,
como pensamiento vago en una acera
desolada que solías evitar
pero sólo fue una alusión a demócratas sombras.
Vi tu rostro, escondido en una densa cortina de humo,
pensé que esta vez sí estarías.
Cada cigarrillo y vaso de vodka,
pierde su aroma natural y se perfuma
con aquella fragancia que hervía de tu cuerpo.
Las lamparas de mi cuarto se transforman
en una mística ilusión,
haciendome creer que estas cerca.
No puedo dormir, sí de apagar la luz se trata.
Por mis venas ya no recorre esa sangre divina,
ahora hay nicotina y desesperación.
Comienzo a olvidar tu rostro,
ya las fotografías que reservo de ti,
se han magullado con el polvo.
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| (Imagen sacada de Tumblr) |
pierden su figura con naturalidad
haciendo creencia a que estas conmigo.
Mirada borrosa,
ojos en llamas,
vista al plato que sirve mi mamá,
pero sólo fue otro problema
a la hora de digerir esa desolación.
¿Dónde vertieron tus restos?
- En la confusión-
¿Dónde se esconde tu fantasma?
- En mi locura-
Ya la casa, a la que solíamos ir,
se ha convertido en un castillo,
un refugio más para las tristezas.
Logre viajar por toda Inglaterra
y no conseguí a nadie con tu parecido,
me rendí en "The cornerstone" por no hallar
a alguien al que le pueda llamar por tu nombre.
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